ENFOQUES DE UN MEDICO
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Sobre tratamiento homeopático y
Organoterapia Dinamizada
Cada vez que nos disponemos a enfrentar un tratamiento médico, lo
primero que acude a nuestra mente es la idea sobre “a qué sistema
terapéutico debemos recurrir”, por aquello de que siempre es
conveniente consultar al médico clínico de confianza que nos hablará
con mucha más claridad respecto al origen de la dolencia o
enfermedad que nos aqueja.
Hay mucho de cierto en esta afirmación y más aún si el profesional
cuenta con muchos años de experiencia y la misma le permite realizar
un diagnóstico correcto que también lo orientará a una terapéutica
más precisa y eficaz, con la seguridad del éxito perseguido cual es
la curación del enfermo.
Y aquí sí, arribamos al motivo de todo buen tratamiento, la curación
del enfermo, no la casi sencilla y hasta fácil mejoría de los
síntomas, que finalmente resulta ser la simple supresión y no la
verdadera curación como así lo exige una terapéutica integral del
paciente enfermo.
La curación del enfermo requiere de un diagnóstico clínico previo,
que solo una consulta médica seria y responsable con la dedicación y
el tiempo que la misma requiere y que por supuesto permitirá ese
diagnóstico correcto esperado, indispensable para arribar a la
medicación única para el paciente enfermo.
La teoría vitalista sosténda por la Escuela Médica Homeopática,
considera a la enfermedad como la resultante final de un
desequilibrio funcional que presenta el paciente enfermo, y es a
este paciente enfermo al que debe ir dirigida toda terapéutica si
queremos hablar de una verdadera curación con restitución ad integrum.
Así pensamos quienes consideramos que hay que tratar al enfermo todo
y no suprimir los síntomas de la parte.
Un dolor es un síntoma de sufrimiento de un órgano o tejido enfermo,
pero la simple supresión del mismo no significa haber curado la
causa o verdadera enfermedad del órgano que lo está padeciendo.
Es la curación de ese órgano o sistema el que debemos tratar para
lograr su curación.
Tampoco, pongamos por caso, es la acidez gástrica o duodenal, la que
debemos suprimir sintomáticamente con medicamentos analgésicos o
antiácidos, sino corregir los conflictos psicológicos o errores
alimentarios que son los verdaderos generadores de los síntomas
mencionados.
Ni el insomnio debe ser tratado con somníferos, sedantes o
ansiolíticos que terminarán creándole una dependencia mucho más
seria que la primitiva enfermedad, fácilmente controlada y curada
desde las primeras sesiones de hipnosis que realmente corrigen y
revierten la causa que lo llevó al insomnio.
La Escuela Francesa de notables médicos homeópatas de renombre
internacional, emplearon dinamizaciones homeopáticas de órganos y
tejidos, logrando luego de años de experimentar en pacientes
enfermos, resultados terapéuticos no observados por ningún otro
sistema, en miles de pacientes crónicos que no respondían a ninguna
otra medicación de uso sintomático corriente.
La llamaron Organoterapia Dinamizada por tener una especificidad de
acción sobre el órgano enfermo, y las dinamizaciones empleadas
variaban según la alteración funcional del órgano enfermo,
estimulando, frenando o corrigiendo las posibles desviaciones
sufridas por el órgano o tejido comprometido.
Mi experiencia personal data de más de 35 años desde que realicé mis
viajes a Francia y me informé en profundidad sobre la terapéutica de
organoespecificidad en dinamizaciones homeopáticas, y el alcance y
los beneficios obtenidos con esta original terapéutica que logra
curaciones aún en los pacientes que no lo habían conseguido con las
terapéuticas biológicas aquí empleadas, por carecer de la acción
dinámica lograda por esta organoespecificidad dinamizada de la
Escuela Francesa que respeta las enseñanzas de Hannemann.
Este es el alcance y los beneficios obtenidos con esta original
terapéutica que logra curaciones aún en los pacientes que no lo
habían conseguido con las terapias biológicas aquí empleadas, por carecer
de la acción dinámica lograda por esta terapia de organoespecificidad. |
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